Thursday, 27 May 2010

Odd

A veces, tengo ese sentimiento de estar vagando por una senda aparte. De ser tan diferente, que no tengo espacio en ese lugar donde todos están. Y a veces quisiera no estar allí, porque no me gusta cómo se ve desde aquí (Sí, en mi blog puedo sonar todo lo mean que quiera y no importa, porque no es aquel Fernando el que escribe). No puedo negar que el sentimiento de soledad me deprime, pero es a este lugar al que pertenezco. Y es que ¿Acaso tiene lugar en aquel mundo un hombre que desea amar con tal intensidad, que... que se exprese a su gusto?, ¿Acaso tiene lugar en aquel mundo un hombre que quiere hablar con libertad para decir todo lo que piensa, sin ser catalogado de raro?, ¿Acaso tiene lugar en aquel mundo un hombre que acepta la verdad desde todos sus ángulos? ¿Acaso tiene lugar en aquel mundo un hombre que tiene gustos diferentes y que no van con lo establecido? ¿Acaso tiene lugar en aquel mundo un hombre que quisiera expresarse de cualquier manera, sin encerrarse ni ser definido por otros? ¿Acaso tiene lugar en aquel mundo un hombre diferente? No, no tiene lugar, porque ellos no buscan el cambio, sino adaptarse a él de una vez por todas. No tiene lugar porque es raro. No tiene lugar porque es algo que no entienden, y no tienen la voluntad de tener tiempo para entender. No tiene lugar porque no parece de ellos. No tiene lugar porque su lugar es el otro y puede perfectamente permanecer allá. A veces le digo a aquel Fernando que me ayude a hacer un espacio para aquel hombre en ese lugar; si aquel hombre llega a ese mundo, es porque debería conseguir un rinconcito entre ellos, para que conozcan a aquel hombre raro.

2 comments:

  1. Que interesante punto de vista. Catártico. Créeme que hace mucho, muchas veces me cuestionaba las mismas cosas. Creo que con el tiempo me pasó, que me tuve que adaptar en el lugar de los normales, para poder destacar en su pequeño y cerrado mundo.

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