Sunday, 27 November 2011

Miedo del miedo

Tengo miedo de que el miedo
lleve lejos lo que amo;
De que el tiempo y la distancia
hagan real lo que negamos.

Tengo miedo de los miedos
que limitan a la gente.
De que no tenga cabida
nuestro amor tan diferente.

Tengo miedo de que el miedo
se fusione en emociones
y que lento y sin permisos
aniquile mis razones.

Tengo miedo de los miedos
que no son mis creaciones
pero a muchos ya han robado
y destrozado relaciones.

Pero siento de algún modo
que el amor siempre es más fuerte;
Que esperanzas no me faltan
para libre un día verte.

Saturday, 26 November 2011

Are we part of this?

Como si el mundo en el que nos encontramos no estuviese hecho para nosotros. ¿Entonces qué rayos estamos haciendo aquí? Como si solo pudiésemos conseguir un lugar entre ellos pretendiendo que somos alguien más, mintiendo, y negando. Es cierto, se puede conseguir en parte con verdad, pero no a todos les gusta la sinceridad. Puede ser que no estén acostumbrados a ella.

¿Qué es lo que les molesta? No me ha quedado claro… Creo que debería preguntar a la gente que tengo alrededor. De todos modos aquel miedo de algún lugar debe provenir. Puede que venga de esa sensación de exclusión; aunque muchos te digan que no hay problema con que seas homosexual. Suele suceder. La gente te considera menos, hace comentarios (y para peor a tus espaldas), ¿teme a qué?... No lo sé.

A veces quisiera poder salir con mi boyfriend libremente. Que pudiese tomar su mano cuando quisiera. Que pudiese besarlo para despedirme de él en la calle. Que pudiese jugar con más contacto físico, y que no fuese “raro”. Por lo menos yo lo haría. Pero no soy solo yo en una relación, sino también él. No se puede sentir seguro. Nadie puede, si habrá una reacción desagradable a tu alrededor. Y aquello a veces me hace sentir tan mal. Limita el tiempo y espacio que puedo compartir con él. Limita lo que puedo interactuar. Limita lo que le puedo expresar.

Hace algunos días, mi cabeza me tenía agotadísimo. Tenía ganas de componer alguna canción para sacar todo aquel malestar fuera. Más aún si una semana llena de estudios (para ambos) nos tiene algo ocupados. Y más aún si la compañía de teléfonos tiene mi celular limitado a sólo recibir llamadas. De todos modos el teléfono o el Chat no son lo mismo. Las relaciones son algo más personal. Anyway, hice mi canción, lo cual me dejó algo más calmado. Pero ahora tengo miedo de que lo haga sentir inseguro. Habla acerca de aquel malestar por no poder estar juntos como deberíamos. No quiero que sienta que esta relación me tiene mal. Al contrario, me hace muy bien. Lo que me incomoda son aquellos miedos, el tener que ser una sombra, esa sensación de inexistencia que por momentos me causa el no poder expresar libremente el amor (Alguna vez escuché que existimos porque expresamos el amor que tenemos).

Pero últimamente, a su lado (de un modo no físico), siento que en algún momento, podría suceder, que aquellos miedos se vayan. Tengo la esperanza de que el amor los desvanezca, como se lo dije en la canción que le hice para su cumpleaños. Tengo la esperanza de que la gente note que no hay nada malo en nosotros. Pero para eso creo que hay que ser sinceros y dejar las mentiras de lado. No puedes ser una buena persona si vives construyendo todo lo que eres en base a falsedades.

Como humanos, nos dicen que no tengamos miedo de amar. Que no tengamos vergüenza de expresar nuestro amor por Dios. Que el amor es libre, no tiene límites, no hace distinciones, que es Dios. Pues si en la persona a la que amo, veo a Dios ¿Por qué no puedo decirlo? Nos dicen tantas cosas acerca del amor, pero al momento de practicarlo, si eres homosexual, te dicen y hacen sentir que está mal. En ese punto entiendo a miles de homosexuales que buscan “sexo express” para estar satisfechos en cierto modo. Porque teniendo una pareja estable no lo estarán tampoco (a causa de todo lo que acarrea tal verdad). Yo no soy de esos. Soy de los que buscan hacer las cosas bien. Soy como cualquier heterosexual que sueña con la pareja, la casita con el patio verde y la cerca en el frente. Con las películas juntos, las actividades al aire libre, los días en el parque, aquel “te paso a buscar al trabajo”, y todo lo que se podría hacer con la persona que más amas. La única diferencia es que yo no sueño con esa chica 90, 60, 90, o la dueña de casa perfecta, sino con aquel hombre que me haga sentir cómodo, confiado, feliz, y por sobre todo enamorado.

Sunday, 13 November 2011

El propósito de una pareja

El ser humano no está hecho para estar solo. Es capaz de amar, y necesita amor. Para ello entrega, sabiendo que obviamente recibirá. Tenemos familia, amigos, modelos y fuentes de inspiración o apoyo… pero también, instintivamente, por naturaleza, por necesidad, porque es humano, porque hace bien, porque nos hace crecer, porque nos completa, amamos también a alguna persona en especial. Está en nosotros sentir algo más por alguien.

Llevo días preguntándome acerca del propósito de una pareja. Sobre todo cuando veo que mi condición sexual es tan cuestionada por diversas entidades, culturas, religiones, personas en particular. Me hacen preguntarme qué es lo que busco en otro hombre. Porque ciertamente me hacen ver que el propósito principal de una pareja es la procreación. Y dado que entre dos sujetos de mismo género, eso es algo que no se da, no es posible que tal unión exista. Pero ¿Y qué hay del amor?

Procrear es (supuestamente) un acto de amor. Dos seres combinan su genética, para mantener la especie viva, y de paso compartir el resultado de su fusión en una sola criatura. Me pregunto cómo hoy en día se toma tan a la ligera aquello y se da tanta importancia a que alguien se sienta atraído por el mismo sexo. Se da tan poca importancia a la falta de amor con que los niños son engendrados; se les abandona como si no necesitaran de una familia bien compuesta para crecer con el amor que corresponde. O bien, se les considera simplemente accidentes de un encuentro erróneo, o “sin precauciones”, y bien, pues qué importa si podemos aportarle económicamente, o bien alguien más puede hacerse cargo de él.

Los homosexuales no podemos procrear. No cumplimos “ese” propósito de la pareja. Pero algo que con seguridad, y de lo que personalmente estoy mucho más que convencido, es de que, por lo menos yo, siento amor por aquel hombre que tengo al lado. Antes de aceptar lo que soy, me decía también a mi mismo que algo así no puede pasar, y trataba de ver a los hombres de otra forma. Pero la genética, la biología, y la psicología, juegan su rol, y vienen conmigo haciendo el homosexual. Por lo tanto, estoy seguro, porque mi instinto así me lo dice, de que quiero tener a ese hombre a mi lado… para compartir, para entregarnos lo mejor de si, para amar. Porque no puedo sentir lo mismo por una mujer (y sería tan fácil si así fuese), y tampoco engañar a todos, pretendiendo tener una relación que no me tendría satisfecho ni feliz.