A veces lo pienso bien, y creo que
los Mayas tenían razón en algo. Los que saben, saben, y el resto me lo tomaré
muy personal.
Se acabó el 2012,
ese año que a todos tenía con curiosidad, y a bastantes con miedo. Porque un
ciclo termina... Y se da paso a otro; así es como funcionan los ciclos, no
terminan si no es para dar paso a algo nuevo. Y en lo personal, ha sido
realmente un comienzo nuevo, desde un alto punto en mi evolución vital.
El año comenzó con una muestra de
lo que es acabar, para continuar con la vida. Si bien era una relación intensa,
tuvo su tiempo, y fue preciso; ni más ni menos. Y si hay algo que este aňo
aprendí de primera mano, es que la vida te da lo que necesitas, cuando lo
necesitas, y cuando lo puedes tener. Te prepara para aquello con las lecciones,
errores, cambios, y todo lo que requiera para que no dejes ir las oportunidades
que llegan solo una vez.
Conocer a Christian fue sin duda,
lo más significativo durante este 2012, porque a partir de él se han generado
importantes cambios a nuestro alrededor. El incluirlo en mi vida gatilló y
activó sensaciones, reflexiones, apreciaciones, emociones, consideraciones, y
una serie de otros que te llevan a amar de una forma que no puedes imaginar
hasta después de haber experimentado. Puedo ver que uno y uno, pueden ser dos,
uno, infinito, y lo que sea, incluso más allá de números, al mismo tiempo. Y
estoy demasiado agradecido con la vida por tener a esa persona que me
complementa como nadie más lo podría hacer. Siento que el ciclo de encontrar
pareja está cerrado.
Y los cambios no se limitan sólo a
lo afectivo. Estoy agradecido, porque lo que algunos considerarían un fracaso,
salió bien. Ya lo dije, y me di cuenta que la Pedagogía no es lo mio. Y
lo sé porque pasé por ahí. Y cuando llegas a donde no perteneces, no queda más
que retomar tu rumbo, pero Sin Volver Atrás, y cargado de lo mejor que hayas
aprendido en donde hubieses estado. No siento que haya perdido el tiempo
durante cuatro años en una Carrera que no es mia. Al contrario, aproveché al
máximo mi tiempo, aprendí cosas y conocí gente que en ningún otro lugar hubiese
encontrado (incluido Christian, que, quienes me conocen bien, sabrán como todo
pareció un plan de 4 aňos para llegar a toparme con él). Ahora es tiempo de
comenzar algo nuevo, en un lugar que siempre me ha interesado, sabiendo que los
amigos quedan, y algo de mi huella se ha quedado en los que compartieron
conmigo ocasionalmente.
La familia está bien, el cariňo por
mis hermanos cada vez mayor. Los proyectos van en marcha, y el primer bosquejo
de mi libro espera ahí su momento. El pasado está conversado y el presente
claro en la relación; más aún el futuro se vislumbra hermoso. El trabajo no
falla ni cansa. Mi teclado me acompaňa en los momentos de liberación musical. Y
la vida se prepara a comenzar un año nuevo, en un punto donde la montaňa rusa
está en la cresta, lista para bajar; pero me mantiene tranquilo saber que la
vida constantemente me enseña cómo actuar ante esta. Que hay momentos para
angustiarse por la crueldad con que parece que nos trata, y para reirse de lo
irónica que esta crueldad es. Personalmente prefiero lo segundo, sabiendo que
el maestro a veces debe mostrarse duro para lo que enseñar y aprender requiere.
Deseando lo mejor a todo el mundo, agradeciendo lo hermoso que ha sido
el 2012, y esperando que el 2013 lo sea mucho mas, FELIZ AÑO NUEVO.