Tuesday, 4 January 2011

Adiós Año 2010

Debo decir adiós al año 2010. Pero antes de despedirme debo reflexionar y también agradecer. Porque si bien es cierto, fue un año de altos, muy altos, y bajos, muy bajos, fue un año que me entregó mucho, aunque mucho también fue lo que me quitó.
Debo confesar que aquel terremoto que a todos afectó, fue casi nada para mí. Si bien es cierto, una situación así es una experiencia, para mi sólo fue eso en forma de recuerdo. No me unió más a nadie, ni tampoco me dio alguna gran lección que al momento de escribir esto pueda recordar. Simplemente fue un mal rato, que más que afectarme con los daños físicos y materiales, me afectó en cierto modo en lo que hizo dentro de la gente, y con aquel retraso de todas las actividades, sobre todo mi retorno al lugar donde estudio. Seguramente, no fue una circunstancia significativa en mi historia personal, pero sí para más de alguna de las personas con quienes me relaciono.
Desastres. Desastre es para mi vida descubrir que la amistad es realmente como una planta; sí, necesita ser regada siempre. Pero también se asemejan en la fragilidad. Si una amistad no es fortalecida correctamente, el tallo de aquella planta se rompe con mucha facilidad, pero dificultosamente se recupera. Espero poder hacer que esa frágil forma de existencia se recupere durante el año que viene.
Cumpleaños 2010: Horrible. Si no hubiese sido por el saludo de mi pequeño hermano, quien llegó corriendo por la mañana a mi cama, para decir feliz cumpleaños, el saludo de mi novio por teléfono, y los posts de facebook, hubiese sido lo peor en mi vida. Mamá se olvidó por completo y aquellas pocas horas que pasé en familia, no se aprovecharon para nada.
2010 fue un año para enseñar a muchos quién realmente soy; incluyendo a mi mismo. Descubrir nuevas piezas en el rompecabezas de mi vida, y encontrarme con la esencia que caracteriza a mi persona. Podemos elegir quienes queremos ser, pero todo tiene sus consecuencias. Yo elijo ser quien debo ser, aunque eso me haya quitado gente que aprecio, y me haya alejado de otros que amo y necesito. Principalmente con lo último hablo de la única persona que me ha dado confianza desde incluso antes de conocer, y con quien siempre he soñado tener una amistad inquebrantable. Mi hermano ha sido una de las pocas personas con quien he logrado entenderme. Por eso duele demasiado cuando te arrebatan una parte de ti mismo. Estábamos conectados, y eso pudo ser comprobado incluso mediante nuestras conversaciones por Chat (él sabe a qué me refiero). Es una lástima que a causa de mi elección (en parte) de ser quien soy, tengamos que mantener una distancia entre nuestro lazo. Pero estoy seguro de que si este es fuerte, y él aún lo mantiene, la distancia será nada. Las amistades y las relaciones no dependen de una sola persona involucrada en ellas. Espero que mi hermano entienda cada vez que le hago saber que aunque nos incomuniquen, soy aún alguien que está ahí para él. Que aunque suene raro, es una de las razones que me mantienen aquí. Y que siempre, pase lo que pase (en serio, no importa lo que sea) estaré ahí para él.
Este año además me dio la oportunidad para crear una relación con alguien de quien me enamoré mucho. Aunque si bien es cierto, fue una relación oculta, y con complicaciones no afectó el amor que sentía por aquella otra parte. Fue una lástima que sí lo hiciera el hecho de no sentir que después de todo podía contar con él. Como alguna vez, me dijo, lo necesitaba más que él a mí. Aunque era frío, lo amé mucho. Aunque éramos algo diferentes, eso no era un obstaculizador (por lo menos para mí). Y espero que por lo menos aún pueda contar con él como amigo, porque perder a un amigo es algo realmente horrible; mucho más que el hecho de que se transforme en tu enemigo (enemigos no tengo). Como alguna vez le dije, mi amistad y cariño permanecerán siempre ahí (no importa que, como haya dicho, jamás estuvo enamorado), pero ya no tendrá el mismo lugar que perdió.
Sí, soy holosexual, lo cual me hace en parte homosexual, y es lo que ha marcado mi año. Por algo la relación de la que hablaba era oculta (aquel hombre aún no era capaz de asumirse a sí mismo). Muchos se han alejado, y otros han podido acercarse más porque estoy más abierto. Pero, siendo sincero lo único que puedes obtener son quienes realmente aceptan lo que eres, y realmente necesitas. No soy el típico homosexual que anda por la vida tratando de ser una “señorita”, sino aquel que busca amar con libertad y sin miedos. Sin encasillarse en una imagen, y sin ocultarse tras máscaras. Soy un odd. Supongo, por lo tanto, que los que han quedado a mi lado son amigos. Me relaciono con gente de todo tipo (raros, normales, conflictivos, detestables para algunos, enemigos de amigos, alcohólicos, antisociales, etc, etc.) y eso no afecta (según yo) el cómo estoy inserto en la pequeña sociedad que conozco y con la cual me relaciono. Y como dije, no tengo enemigos, y creo que no debería tener razones para tenerlos. Aprecio mucho a los que me han rodeado, y sobre todo aprecio cada momento con ellos y lo que me han entregado de sí mismos. No puedo decir que tengo algún “mejor amigo”, porque soy un tipo que desconfía mucho de los humanos (por lo cual tengo un serio problema mirándoles a los ojos). Pero las conexiones de amistad que he conseguido y fortalecido durante el 2010, son de inmenso valor. ¿Nombres? Ellos mismos saben quienes son (sí, soy un tipo raro, ya lo dije).
Haré un pequeño break en la sección de relaciones, porque quiero dejar lo mejor de este 2010 para el final. Algo que debo mencionar es lo académico. No fue un año excelente en este aspecto, pero sí fue regularmente bueno (xD). He aprendido mucho, aunque haya sido afectado por ciertas alteraciones a nivel energético. Además, pude desarrollarme mucho en otra importante área, de manera paralela. Aunque ninguno mis libro no sufrió grandes avances en su elaboración escrita a lo largo del año, fui bombardeado de ideas para continuar. Ahora debo simplemente organizarlas, traducirlas y transferirlas a los contenedores para entregarlas más tarde como parte del legado que dejo a los humanos. Sé que también dejo parte de mí en los niños con quienes trabajé en el programa Servicio País a lo largo del segundo semestre; así como también ellos dejaron parte de su inocente esencia en la mía, además de muchas valiosas experiencias, recuerdos y fotografías de nuestras tutorías. Algo similar en mi práctica pedagógica, que aunque poco significativa en cuanto a momentos valiosos, me sirvió para descubrir que realmente estoy donde quiero y debo estar.
Continuando con relaciones, y pasando por familia, me duele decir que 2010 no fue un buen año para esto, pero me llena de esperanzas desear que 2011 sea mejor en este sentido. Me he alejado más de mis padres, y no me he acercado más a las familias de ambas partes. Mi madre, a mis 20 años, cada día me pierde más, y con mis hermanos me sigo llevando igual que siempre, aunque debo mantenerme a cierto margen, respetando el deseo de mamá de que aún no sepan sobre mi homosexualidad. Mi padre biológico, si bien se acercaba en lo que parecía el inicio de una relación padre-hijo, quedó sólo ahí; el inicio y nada más. Era tan bello acercarse a su familia, aquel pedazo de mi vida al que al parecer no pertenezco, ya sea por tiempo perdido o por ser el raro que soy. Aquel hombre no notó que simplemente aceptándome tal cual soy, podía recuperar al hijo que quiso perder. Pero ahora, que ha cortado la comunicación, y abre esas heridas de “abandonado desde el principio”, es difícil que pueda verlo una vez más como padre. De mi familia paterna, el único elemento que me produce confianza, son mis hermanos, pero estamos separados. Familia paterna, perdida en el 2010.
Drásticamente cambiando en cuanto a relaciones, lo mejor que me ha entregado este año, ha sido a quien tengo a mi lado, aunque físicamente no estemos uno al lado de otro. Inexplicablemente tomó un lugar en mi corazón y no me arrepiento de haber seguido aquellas corazonadas de manera tan rara. Lo busqué y lo encontré. Ahora es mío (lo que de él corresponde para mí). Amo a mi Suki, y no es sólo porque sea el ser más tierno que pueda acompañarme en las locuras por la vida, ni porque no tiene miedo de caminar conmigo de la mano por las calles a vista de toda la gente, ni porque sea capaz de jugar conmigo en el parque y besarme si quiere hacerlo aunque las miradas extraños traten de incomodarnos, ni porque tenga esos ojos azules que a todos causan curiosidad, ni porque nos extrañemos tanto a apenas segundos de habernos dejado de ver, ni porque nuestra confianza se haya dado desde un principio, ni porque tengamos muchas similitudes, ni porque me encanta cómo duerme entre mis brazos, ni porque su presencia me haga sentir tan bien, ni porque haya sido una de las pocas personas cuya energía podía mantenerme despierto y de ánimo cuando el agotamiento de necesitar a alguien más me hacía dormir temprano y despertar cansado, ni porque con un “h-hello” me haga convulsionar, ni porque haya sido capaz de hacer un peluche que no pudimos encontrar, ni porque siempre me entrega su apoyo, ni porque juega conmigo en mi máquina favorita, ni porque aunque no hagamos mucho cualquier momento con él sea memorable, ni porque siempre me deje un post con un “te amo” en facebook, ni porque en tan poco tiempo se haya convertido en una de mis personas favoritas, ni porque sea la única persona capaz de hacerme bailar en una disco, ni porque cada vez me presente como “su novio, el que no toma, no fuma, no come carne, ni toma café (y no dice garabatos)”, ni porque sea el único que sabe cómo hacerme cosquillas, ni por muchas otras pequeñas cosas encantadoras. Hay algo más, inexplicable, que me hizo sentir atracción por Cristian. Algún factor sin definición relacionado al amor. Aquel pequeño elemento que nos dice “esa persona es, ama”. Es una lástima no poder hacer la transición de 2010 a 2011 con él, físicamente a mi lado. Es una lástima tener mi celular movistar malo en este momento (recuperaré en algunas horas), y mi entel sin dinero. Quiero llamarlo sólo para decir “te amo y te extraño mi pequeño unirol”. Sé que de todos modos nos saludaremos para desear un feliz 2011. Feliz porque aún estaremos juntos, con nuestras manos juntas, en la distancia y la impaciencia por vernos una vez más.
2010, te vas, con mi gratitud por haberme entregado muchas cosas, y haberme quitado otras tantas, pero no sin dejar algo a cambio. Te vas dejándome buenos recuerdos, por lo que yo también te recordaré. Tengo muchos álbumes con tus fotos, videos con tus imágenes, y recuerdos con tu memoria. 2011, te recibo con los brazos abiertos, para que juntos continuemos con lo que deja el 2010, y descubramos lo que traes a mi vida.

No comments:

Post a Comment