Primero que nada extraño a mis hermanos de Chiguayante. Este año pude conocerlos mejor, conversar con ellos, jugar con ellos, salir con ellos en sus paseos familiares, dormir bajo su mismo techo, etc. Siempre los he amado, incluso sin conocerlos (puede parecer inexplicable, pero así es), pero desde este entonces, los sentí parte de una pequeña familia; una pequeña familia en este lugar donde me siento solo. Con respecto a mi padre, no puedo decir que lo extraño. Lo he conocido mejor, pero aún así, no siento un vínculo con él, salvo por la parte de mis hermanos. Además, no puedo extrañar a alguien que últimamente me hace sentir abandonado... tal como me ha hecho sentir durante toda mi vida. Aunque sí, en algún punto, me sentí parte de él, mientras me acogía en un buen momento. Pero al venirse todo abajo, se fue una vez más. Aún así, quiero ver a Benjamín, David y Francisco. Los siento una gran parte de mi, y siento que ahora necesito eso.
Extraño además sentirme parte de alguien más, en una relación amorosa. Extraño tener a mi lado a la persona que amo, y extraño sentir que somos una pequeña familia formada por una pareja. Quisiera no haber sentido que esa persona no me necesita.
Y de alguna forma extraño también cosas que no conozco (lo que me hace creer en vidas pasadas o existencia fuera de la vida que actualmente tengo)... cosas que extraño y no sé describir.
Extraño no sentirme solo... extraño tener importancia en la vida de alguien y saberlo... extraño sentirme parte de este mundo... extraño sentir que tengo alguna razón por la cual ser... Pero extrañar es una razón para estar, porque extrañar es querer, y querer se acerca a amar.
No comments:
Post a Comment